viernes, 24 de octubre de 2014

Amunt ànima forta.

Adéu a les nits de compromís, a les ballades sense motivació. No pots seguir mirant al terra mentre la vida et somriu, metre el sol t'il·lumina la cara, la gent et saluda amb simpatia i els ocells volen a una distància prou prudent com per no voler córrer en direcció contrària.



Ja només falten unes hores per tenir-vos aquí, amb mi, un cop més. Sé que no penseu fer-me preguntes, més no pretenc respondre cap de les vostres incògnites, perquè aquest cap de setmana, és nostre, domés nostre i m'han passat coses tan fantàstiques des que som aquí, que només vull parlar de la felicitat que sento de tenir-vos tan a la vora del meu cor. Sou qui abraça la meva ànima, qui em va crear i per tant, les úniques persones amb dret a destruir-me.






Perquè aquest és un món molt boig, i jo domés vull ser feliç. Algú em va dir un cop que faig les coses bé, no només acadèmicament, sinó que faig les coses bé en general. No sé ben bé que va voler dir amb això però cap al final, va afegir que això, fa que les persones vulguin estar a la meva vora, que s'hi sentin bé, o sí més no, així és com es sent aquesta persona respecte a mi. I, ¿sabeu què?, no m'han ensenyat mai a valorar les persones per qui son sinó per com son respecte a mi, i... ¿saps? Avui soc jo qui tria pensar si és cert o no el que diu, no importa no estar segura del que penso o sento, però avui, per un instant, trio pensar que el que diu és cert i, si més no, per un cop trio pensar que no ho he fet tan malament encara que per dins pugi no sentir el mateix...




Trio pensar que la vida és massa curta per no ser qui ets, i el fet de no creure amb les casualitats em diu que res no passa per res; ara marxo, perquè allà fora res s'ha parat, ningú a continuat donant voltes per la ciutat sense rumb, tots saben on van, i jo sento que he de fer unes quantes parades més abans dedeixar d'agafar trens.


                                                                                   Què tinguen un bon cap de setmana! Petonets, M'

miércoles, 22 de octubre de 2014

Silence For Ever More

Ahí va, así empieza la primera semana del resto de mis días, con pérdidas, con desgarros, con adios (ese) que ya no serán hasta luego(s), con lágrimas en los ojos, con nudos en el estómago, con ganas de vomitar, con dolor, con tristeza, con desengaños... y con reencuentros con ganas de seguir, de que abracen fuerte mi cuerpo.


Poco a poco, se que será poco a poco y volveré a recuperar ese aura negra en la que me siento cómoda y de la que me intentaron hacer salir hace ya un tiempo; voy ha ir constuyendo el muro de nuevo, piedra arriba, el muro que fui derribando hasta el último segundo del desgarre, hasta ese último INSTANTE de cargarse un entramado de sentimientos en cinco minutos, tampoco tuvimos que hablar. No sé si ya estaba todo dicho, si no queríamos decir nada o si... ya que más daba si algunos de los dos no pretendía salvar nada. Hemos terminado siendo los violinistas que ponían banda sonora al naufragio del Titanic.

Siempre hay atisbos de color en las mañanas más obscuras y sórdidas, pero no voy ha expresarle a nadie lo que siento, porque no le incumbe a nadie, igual que a nadie le incumbe leer esto, igual que no creo que según que personas tengan el derecho de leer esto...pero así es la forma que he decidido hacerlo, no espero que lo comprendan.

Saben que, hay una persona que merece que le rinda tributo hoy, más solo voy ha dedicarle breves palabras, por que no es necesario decir mucho más. Eres y serás uno de los más grandes creadores de ilusiones del siglo, uno de aquellos que consiguió plasmar lo que imaginaba en la vida real para que el resto de mortales tuviéramos el privilegio de disfrutar de ello. En definitiva, que todos lleguemos a entender tanta belleza en tan poca tela. Si perder a McQueen fue una tragedia, perderte a ti será devastador para la irracionalidad del mundo racional.

"We live in an era of globalization and the era of the woman. Never in the history of the world have women been more in control of their destiny." -

Oscar de la Renta (1932-2014)

miércoles, 8 de octubre de 2014

The Bag

Esto es muy sencillo, porque te sientas y tu cuerpo deja de obedecer a tu cuerpo, la máquina se hacer fuerte contra el cerebro, las masas se rebelan contra el gobierno, es lo que ya dijo Marx. Es lo que dijo Weber que pasaría, es esa paradoja de lo racional, es ese mal entender las cosas, esa visión de que las personas son libres encerradas en una jaula de hierro, es esa concepción de que por costumbre o por tradición, lo que hace el de arriba está, necesariamente mejor que el que esta abajo.


Temo que halla ido empeorando con los años, que la racionalidad se haya apoderados de mi, que no sea capaz de elegir entre lo que quiero y lo que quieren que quiera. Ahora necesito música triste para escribir; mas no, no habéis logrado entenderme aún. Ahora necesito música que me conmueva el alma, que la llene de la melancolía más absoluta, que haga que vengan a mí todas esas cosas que me han hecho sentir dolor, que me han hecho saber que seguía viva, que podía decir que seguía formando parte de un todo tan insignificante como es el globo terrestre en medio de un universo en constante expansión.



Escucho el peso de la vida sobre mí y lejos de sentirme mal por ello siento que me he dado la oportunidad de sentirla sobre mí, de saber que esta allí, que no ha dejado de vivir en mí. Supongo que siempre me ha sido más fácil vivir con sentimientos negativos que entre los sentimientos de felicidad, alegría, emoción, solo puedo nadar unos cuantos minutos al día antes de sentir que necesito (el aire) la soledad que solo  los otros sentimientos me aportan, aquellos que socialmente no son correctos, los que son demasiado dramáticos como para quedarse con ellos más de unas horas, los que os hacen daño, los que, al fin y al cabo, a mi me acompañan. M'