lunes, 23 de febrero de 2015

La chica de Michigan

Así es muy difícil borrar la sonrisa que se crea en mi boca, controlar como se eriza la piel de mis brazos. Así se me hace muy complicado no prestar atención a los pezones rozando contra la camiseta de tirantes amarilla que te has dejado olvidada en el suelo de la jaula que encierra nuestro tiempo de tenernos el uno para el otro.

Las mejillas siguen ardiendo de la última conversación que he tenido en mi cama, me acaricias cuando sigo girada mirando a la pared con el rostro rojo, acaricias mi espalda y siento los labios sobre ella y no puedo más que sonreír y luego susurras algo hermoso que me apetece muchísimo contar pero que me apetece aún más guardarlo en mi memoria y retenerlo ahí, muy fuerte, muy cálido, tan bonito que espero permanezca ahí tantos instantes como momentos tengamos.

Me congelo y me giro y te miro y me miras y aparto la mirada y te ríes y sonrío con más fuerza- vas a provocar las arrugas que se esconden tras la piel- y te beso y acaricio tu rostro despacio en el espacio mientras cierras los ojos. Es que así es muy difícil quitar la media luna que se forma en mi cara mientras te miro, así es muy fácil ver que lo de hoy es vergüenza positiva.


Jo mai mai no he pensat que seria més feliç al teu costat
Jo mai mai no he pensat que seria més feliç al teu costat
-Joan Dausà-

martes, 3 de febrero de 2015

Odi Et Amo


¿Es demasiado tarde para volver atrás? ¿Es demasiado tarde para no escapar? Algunas veces todo es demasiado tarde. Llegamos tarde a clase por las mañanas, al trabajo porque venimos de dejar a los niños del cole que a su vez ya estaban llegando tarde, llegamos tarde cuando quedamos para tomar un café, llegamos tarde cuando cogemos un avión y cuando no, llega tarde el piloto o se van los controladores aéreos; llegamos tarde por la mañana, por la tarde y seguimos llegando tarde cuando quedamos para beber con los amigos o cuando tenemos que coger el último metro que pasa por la estación para después hacer transbordo en Sants, al otro si que llegamos tarde...


Llegamos tarde a todas partes, a todos lados y aún así, como es la vida que aveces seguimos llegando demasiado pronto. Demasiado pronto para escuchar conversaciones que era mejor no escuchar, demasiado pronto para detenernos a ver cosas que era mejor no ver porque, seamos sinceros, era mejor no escuchar como se habla mal de alguien, era mejor no oír llorar a un familiar por la muerte de otro, era mejor no percibir el murmuro de las malas lenguas hablando de vidas que no saben como fueron vividas, hubiera sido mucho mejor no sentir tus mentiras.
Por  no hablar de que hubiera sido mejor no ver como bailábamos, mejor no ver con que desgana nos miramos, mejor no observar con que cara de pena nos miraban.

Llegar tarde o llegar pronto...ya que más da; total, no es que yo llegue tarde, es que lo demás llegan demasiado pronto. Besitos M'