viernes, 24 de noviembre de 2017

Meet corners in Autumn. Story:

Camino de vuelta a casa cuando ya ha oscurecido, giro a la derecho calle abajo para pasar entre el campo de fútbol y el jardín de la vida. ¿Sabes? No he dejado de pensar en ti, pienso en ti mientras veo de reojo un grupo de chicos jugando a balón mano y te imagino siendo uno de ellos. 

De repente mi mente vuela...

Estoy en esa presentación tan importante para ti, no cuadro en este ambiente pero de alguna forma el lujo me seduce y ver como ha sido todo estratégicamente dispuesto para la fantasía me atrae hacía él.
>>Te veo allí, al fondo, con esa chica tan delicada, tan fina...¡te pega tanto! Lleva el pelo recogido, perfectamente ondeado, color castaño miel -como siempre he querido tenerlo- tiene una cara tan pequeñita, tan exquisita, que po
r un momento parecería que me atrae más ella que tú. Con un vestido tan ceñido, tan negro y tan brillante, con la espalda descubierta y ahí está...

veo tus dedos en su espalda y el mundo de desintegra, mas tengo que tragar para bloquear los recuerdos que me llevan a pensar en tus dedos y mi piel.
>>Te saludo con sincera alegría y me presentas encantado a tu prometida que se le abren los ojos más de lo normal; creo que se acaba de enterar, ella también, de que es tu prometida. Yo sonrío divertida viendo como miras mi anillo de compromiso, has creído que estaba casada.

Hey honey! We should go! They are waiting for us, they want me to talk to the press for 20'. I am fucking nervous.
>>Me río divertida mientras Rick me espeta su nerviosismo. Luego para, aparta su barbilla de mi hombro y te mira a ti, ni se fija en ella. Te sigue mirando y sé que incluso sí solo te ha visto en fotos de hace años sabe quien eres. Pero finge,  finge y me pide gentilmente que haga las presentaciones. Las hago de la forma más sincera que se me ocurre y él no pierde más tiempo antes de insistirme de nuevo para marcharnos.

Te miro a ti, me quedo pensando en qué fue lo que me enganchó tanto a tu ser, mientras le digo a Rick que vaya pasando, que ya iré. Ni siquiera lo miro cuando se despide con un beso en el cuello, sólo me estremezco.

Veo las cenizas de tus ojos revivir y al principio no comprendo su procedencia, pero me golpean en la memoria tus besos cremosos en mi cuello y la noche se ilumina en mis ojos, se qué tú también me echas de menos;

...sé que le has dicho a ella que se recoja el cabello para poder verle el cuello que te transporta a lo que fuimos pero, ¿sabrá ella que no te gustan las coletas? ¿qué sólo te gusta la idea de su cuello expuesto por que te recuerda al mío?

Sé que te has dejado el pelo largo en mi ausencia porque te gusta pensar que un día volveré a meter mis dedos entre tus hebras cuando beses mi sexto sentido. Se nota que has vuelto a correr, tus cuádriceps siguen duros como la piedra y sí, mi trasero y mis muslos siguen recordando su fuerza de cuando me tenías sentada sobre tu punto de gravedad.

Me despido de vosotros alegando que me esperan y sólo ella dice adiós: tu nunca estuviste preparado para despedirte, sólo me dejaste ir porque no encontraste argumentos ni para salir a buscarme, ni para convencerme de qué me quedara.

Sé que te siguen poniendo mis caderas.
Besitos, 
M' 
 
 
 






domingo, 22 de octubre de 2017

Tallado en sueños


Vuelve a sonar Smother en mi rincón junto a la ventana por la que me gusta ver el día pasar. Allí, con una taza de café y una camiseta de alguien que ya se marchó, me he vuelto a sentir como una frágil espina pensando en los dos.




¿Debería intentar irme sin hacer ruido? Cambiar, 
dejarlo todo, levantarme más temprano, rehacer mis planes, sacar el polvo de mis ganar de partir y retomar los días en los que dibujar planos de los mapas que un día sería eran mi rutina, o ¿debería volver a la Caverna de mi madre? y no volver, y ser feliz en la ignorancia en la que Sócrates moriría de pena.

Reconfiguro las preferencias de mi estantería y neutralizo las novelas de amor por libros que intentan contarme qué fue de la realidad que acontece fuera de mi zona de comfort. He estado conduciendo por primera vez en dos meses mientras atravieso los confines de lo que conocí para plantarme en Italia, lugar en el que nunca he estado. Lo sé, sueño despierta mientras percibo la mirada de alguien demasiado entregado a su ego como para fijarse en el mío. Llueve, y las calles han visto tantas lágrimas caer del cielo que obstaculizan el camino había un día nuevo, uno en el que yo sigo sintiéndome pequeña mientras avanzo lento.

The National me recuerda a ti, al tú de antes de rozarnos los labios, al camino de algo nuevo que hoy no sabe aún qué metamorfosis le depara, ¿estará todo bien? pregunta Damien cuando alcanza a envolverme con su aura, más no encuentra respuesta en sus tardes de armonía. Hoy recuerdo el coqueteo fiel con los pezones endurecidos y me pregunto hasta cuando sentiré que me quemo por dentro cuando nos veo teniendo sexo uno encima del otro, hasta cuando esas imágenes conseguirán trasladarme a esas notas musicales cuya vibración me recorre el útero, hasta cuando conservarán el color, las fotos cuya única copia está en nuestras retinas.


Si pudieras leer mi mente en clave de H.Jamison quizás sería todo más fácil, más aburrido, sería el inicio de algo nuevo, de una nueva puesta en escena, pero... ¿es eso lo que queremos? Como siempre, se lo que quiero, se lo que no quiero, pero no me preguntes qué somo porque me pierdo.


¡Joder! Que poco queda para 
verano.
Besitos, M'

domingo, 6 de agosto de 2017

Destellos de navidad en agosto

El horizonte se desborda con altos y estrechos árboles que colonizan mi vista obligándome a mirar hacia arriba para ver la grandeza de un paseo que con aire fresco llenándote los pulmones inspira tranquilidad. Paseando por el parque más desierto que veré jamás, es inevitable preguntarme que quiero y que no me conviene ¿Sabéis esos lugares que inspiran paz y que sin saberlo te llevan a encontrarte con uno mismo? He encontrado una ciudad entera que se llama paz, aunque algunos lo llamen por un nombre que no me atrevo a pronunciar.


Algo está cambiando en mi forma de querer, mis fantasmas vuelven a rogar que camine como los cangrejos en dirección a la fortificación segura de donde no debí salir. Cuesta decir esto, pero, creo que no se equivocan y por una vez tengo la sensación que no necesitan suplicar para que deje de izar las banderas que anuncian la llegada de las mariposas a mi corazón.


En este rincón en lo alto del planeta donde la serenidad es asiduo ambiente, las mariposas no pueden más que sobrevivir unos pocos días cuando en agosto toque el sol en sus translucidas alas. Después, con la llegada de la brisa gélida del mar y el ambiente húmedo volar dejará de estar permitido y el sza sza szu del que ahora me alimento se congelará para entrar en la fase de dormición.


Los sentimientos que corren líquidos a kilómetros de distancia cuando el lazo de nuestro corazón sobrevive a base de esperanza, ahora se congelan para encontrar el desamparo más sórdido, el dormir dando la espalda preparados para la guerra fría, esas manos congeladas que ya no se calientan con ternura y las puntas de nariz y orejas escarchadas notando la falta de aliento de las mariposas.


Moriremos, y en algún momento del invierno esperamos encontrar unos brazos que puedan llegar a abrazarnos como un día lo hicimos los dos, un erizarnos la piel con la mirada, un escalofrío con el rozar de nuestros labios y un alma que pueda cambiar nuestros miedos y destruir nuestros fantasmas. Quién sabe si será esa la ocasión en la que no echemos a correr rumbo a nuevos brazos que nos digan cosas nuevas, cosas que creímos no haber oído jamás de la garganta de quien un día amamos con lo más escondido y puro de nuestro ser.

Puedo cambiar tus miedos y
hacer míos tus sueños,
pero no puedo cambiar quien soy.
Puedo luchar cuando tú no puedas y
consentirte todos los días de mi vida,
pero no seré diferente con el tiempo,
seguiré siendo aburrida o divertida,
 simpática o borde, creativa o plana,
pero seré.
Besitos, M’





jueves, 3 de agosto de 2017

Helados lilas, despedidas azules, veranos color lima

Se termina y me voy. Me marcho corriendo a gastar los últimos momentos con mi Dios y encuentro el significado de sentir el amor más puro que veré en la vida. Corremos, apuramos los últimos minutos y al final tenemos que sprintar para llegar a casa antes que el patrón se percate de nuestra huida.


Queremos ser grandes, queremos ser fuertes y por un momento pretendemos no ser esos tres seres que el sábado anterior hubiéramos sido capaces de dibujar una linea recta con un compás. Nos buscamos, a una hora de casa no encontramos entre el caos de la ciudad recordando los últimos treinta días como si fueran el año que ya no tendremos juntos nunca más.




Nos miramos por el retrovisor, evitando las miradas que van al alma y dejamos el coche donde ya jamás se podrá parar, para poder caminar escaleras arriba, tirar el agua sin droga a una papelera y fundirnos en el que creo, fue el abrazo a tres más bonito que tendré en la vida ¡uau! como me gustaría guardar esa imagen en un papel impreso, cuanto disfrutaría abriendo esa lata con olor a hogar que solo vosotros sabéis transmitir, sería un honor tan grande volver a mezclarme con el aura de felicidad que desprendéis a mi corazón. Por momentos como este, valen la pena cosas tan grandes como entender que la felicidad no es un estado normal y dejarlo escapar cuando uno lo tiene no es de locos, es de inconscientes; porque los locos encuentran su delirio en el camino hacía volver a llegar a ser felices.

Por lo abrazos, los especiales. 
Por los abrazos, los que demuestran amor.
Por los abrazos, los que se dan con la mirada.
Por los abrazos, los que te estrujan el alma.
Feliz Agosto.
Besitos, M


martes, 18 de julio de 2017

El verano de las distancias


¿Y qué pasaría si siguieras siendo tú? Sólo tu quien sigue arañándome los recuerdos y mordiéndome el alma. Sigues siendo tu quien me hizo correr sobre la lluvia y me besaba contra la pared, al tiempo que pasaba por allí un te echo de menos, un deseo innato que olía bien ¡qué electricidad! Hay canciones que ya no puedo escuchar sin que me recuerden a ti.


Es llegar el verano y cada playa que visito me pregunta que hago aquí sin ti. Al volver, la ciudad de mi inverno me recuerda que quién debería arroparme en las frías noches eres tú y no ella. Ahora sé que suenan esos acordes del pasado que nos empujan hacia delante, al tiempo que yo me quedo viendo como la cama nos invita a viajar por el sendero de los placeres sinceros, en el camino en el que no hace falta fingir, sólo ser, estar y sentir.




Nos negamos a escuchar al viento, renegando de lo que puede que suceda una sola vez en la vida y los pedazos que cortamos con las manos ahora vuelven a reconstruirse de forma autónoma, mientras en el salón, desayunamos desnudos diciéndonos que un adiós solamente es parte de un hasta luego.




A los amantes de las historias de amor.
Besitos y feliz verano,
M'


domingo, 2 de julio de 2017

Doble S trouble: Summer Sales

En verano estoy siempre muy off en lo que se refiere a las tendencias. Lo único que me preocupa en verano el Haute Couture, en temática de moda. Por lo demás, el verano es época de despreocupación y por ello, la ropa que vistas no debe tener complicaciones, ha de ser cómoda y fácil, sin misterios. Algo que te permita llevar la ropa de baño debajo, funcional bajo el Sol y al anochecer, incluso algo que con descuidos de cerveza y aroma a mojito te indique que llevas el verano contigo.

¿Qué aconsejo para unos outfits que no se queden planos de colores y de impresión? Acesorios que si ser incómodos sean más llamativos y divertidos. Jugar con distintas gafas de sol, zapatos inusuales o sobreros un tanto locos; así como cintas decorativas o bañadores diferentes.







Volveré pronto con más accesorios ideales para este verano mientras, apunta: peto vaquero (por eso del denim) junto con bikini sencillo o bañador complejo y maxi vestidos. En el caso de lo hombres, náuticas o sandalias y ¡qué viva el pantalón corto! 
Besitos, M'

Here we are again, my dear place

Al mes de Julio le pido una fotografía cada día que convierta de mi tiempo, en un recuerdo armonioso que guardar bajo llave. Un café con leche cada mañana -le reclamo- mientras veo el día asomar por la ventana, con un plan bajo el brazo cada amanecer.





Sandía fresca y granizado congelado al volver de pasear camino al monto. Al Sol, le pido un bonito tostado con piedad por nombres y sin arrugas por apellido. Le pido que me regale moras, de esas que robo cada verano de las tierras del vecino, que me sonríe fervor. 

A la estrella que me da calor, que me ilustre con cielos de esos que sólo el verano te sabe dar, fundiendo el rosa pastel con el azulado más luminoso al son de los pájaros que marchan a sus nídos. Que me regale estrellas que iluminen como cien LEDs en lo alto del negro abismo, entregándome el escenario que más echo de menos en la ciudad.



Al vernano y a las vacaciones, le pido el lugar que me vio crecer, ¿y tú, qué le pides al verano?

A los que vuelven a casa en verano.
(Colour Me by Juke Ross)
Besitos, M'

martes, 13 de junio de 2017

Los fantasmas, esos viejos amigos


Me siento, cruzo pierna sobre pierna, hay oscuridad y calcetinas blancos, sólo calcetines blancos. Veo mis adentros y me hablan, estoy sola, rodeada de fantasmas que me atenazas mientras me digo que vuelvo a casa. Veo luz, pequeña, tenue, desordenada, tocándome las rodillas y el silencio se apodera de mis conductos sangíneos. Quiero decirle a las estrellas que me lleven a casa, ellas supiéron siempre a donde iban todos los caminos pero no aparecen, roban mis pensamiento en algún momento de la noche sin que me percate haciéndome sentir la heroína en Morfeo y la droga en los andares hacía la realidad.


Dime algo tenue, amable, tierno, algo que haga que camine hacia delante, llevate mi corazón, tengo la puerta abierta, entra, la llave no está puesta, se la quedó su dueño que hoy ya no está. Heroína, ven, recupera mi alma, hazme sentir el color de las sonrisas de nuevo. Dime algo bonito, algo que recurde,,,algunas cosas que permanenzan para siempre, que sean eternas.

Respiro hondo preguntándome porque lo he hecho de nuevo, porque he vuelto donde me conocen, quiero que me den el aliento de la vida directo en la boca, que revivan mis pulmones y los activen con la sustancia que nos hace reventar por dentro de placer; los necesito, quiero que vulevan y contárles lo que no soy capaz de contarte a ti, quiero encerrarme de nuevo y que me abraceís, ¿a caso quiero que ellos vuelvan a ser mis amigos? 

Vuelven y abrazo sus auras sabiendo que anota una derrota más en el marcador ¿habrá una última? Se instalan, dejan sus maletas en las habitaciones que he ido recomponiendo para ellos este pasado mes. Incluso les he dejado chocolates y tarjetas de bienvenida. No, no me siento mejor pero si me siento más segura. Cada vez que pierdo en valentía gano en seguridad, es eso de lo que va el mundo. Algunos días no tengo coraje para ser una valiente en la libertina inseguridad y las reglas del mundo oscuro que habita en mi no descansan, ninguno de nuestros monstruos tiene vacaciones porque eso es para los humanos, para los vencedores esta reservado un lugar en el que no estar en guardía no existe, por eso, la mayoría nos conformamos con lo que tenemos.

Bienvenidos, he construido una casa, esta vez con vistas al mar y os doy permiso para anunciar que es vuestra, espero que nos os sepa mal que lo anuncie antes que vosotros, pero el mundo me parece más sencillo ahora que volvéis estar aquí. El verano está llegando y quiero vuestra oscuridad, que me cubra de nuevo.

Besitos,

M'


domingo, 28 de mayo de 2017

El dedo anual de la mano izquierda

"Donde el frío no se atreve a entrar, dónde sueña con colarse entre nosotros pero siempre sin éxito. Dónde la noche es solo un paso más del día, una excusa para seguir amándonos con cariño, dónde el amanecer es un momento perfecto en la eternidad para darte pequeñas muestras de amor en la espalda y decirte buenos días mientras las luz ilumina ténuemente la cama y tu te remueves entre las sábanas" -

Toc-toc (llaman a la puerta).

Es el frío que no se atreve a entrar y helarnos el corazón. 

¿Qué pasa, no viene?

Dice que sueña con colarse entre nosotros pero nunca tiene éxito 

¿Qué pretende, quiere un lugar en nuestra cama llena de dudas?

Ronronea que la noche es fría, fría incluso para él y que cada día queda un día menos para que se marche; que el Sol le ha dicho que ya no hay excusas, que si él no puede acabar con vuestro amor, almenos quiere tener un pretexto para ver como os seguís amando con cariño. 

¿Porqué cree el Sol que el frío no puede destruirnos? no somos tan fuertes.

Porque vuestra pasión comienza donde aparece el amanecer, en un punto exacto de la eternidad que se filtra por la ventana para dejarnos ver a los mortales vuestros pequeños atisbos de amor que demuestran una profundidad vertiginosa

¿Entonces, porque quiere el Sol ver como pierde la partida y nosotros ganamos?

Ha decidido que prefiere deciros buenos días iluminando ténuemente la cama para que te remuevas bajo su calor y así sienta que, al menos, forma parte de lo que nunca pudo destruir. 


Besitos, M'

miércoles, 24 de mayo de 2017

Tiene: una caricia nueva



Por las caricias en la piel, que son las qué cuentan. Por las palabras susurradas en la oreja y los besos cuando tocamos labios, por las almas conectadas, por volver a ser eternos.




Cuando creímos que la piel puede ser tocada a través de la pantalla, cuando pensamos que estar es contestar rápido los mensajes, en que momento nos dejamos convencer por la fugazidad de los acontecimientos y creímos que se podía hacer el amor por teléfono.




Cómo confundimos el ejercio imaginativo de hacer corrernos las neuronas con derramar pasión en el cuerpo del otro. En qué instante nos dejamos llevcar por la frialdad y dejámos de acariciar la delicada fragilidad que nos recorre a todos tras los muros del tejido epitelial. 


Donde empezaron las discusiones a través de palabras escritas y las charlas por teléfono, sin vernos las caras. Cuando se nos pasó por la cabeza ir a virir juntos si aún juntos estamos a pantallas de distancia.

 Algunas veces creímos oir nuestras voces, pero fue sólo en nuestras cabezas porque ya no necesitamos hablarnos a la cara teniendo un teclado y una pantalla. 

Y yo, un fiel del teclado, una amante de blogger casada con decir las cosas haciendo ruido y decir la verdad sólo por aquí, me despierto pensando en ¿qué coño estamos pensando? 

¿Cuando pensamos que podríamos hacernos el amor con palabras si no son susurradas al oído en la cama que nos espera? No hace falta que nos desnudemos, pero vamos ha hacerlo igual para escuchar como mis dedos recorren tu espalda y se te eriza el vello, para ver como te retuerces de placer y te rascas las ganas de tenerme.

 Dejemos de finjir que los mimos se piden por mensajería instantánea y que estamos con los demás cuando contestamos a tiempo las llamadas o damos likes al culo de alguien. No estamos, finjimos estar todo el rato y nos ofendemos cuando alguien nos da a entender que nunca estubimos...no te ofendas, eres tu siendo hipócrita.

Las caricias, directas al corazón.
Besitos, 
M'

domingo, 7 de mayo de 2017

Banzai, el libro de Zofia Fabjanowska-Micyk

Primero, ¡feliz domingo! Espero que hayan tenido una bonita semana y que los días despejados empiecen a sonreírles cuando salgan cada mañana camino al trabajo o a la universidad. Hoy, quiero hablarles de Japón, un país y una cultura desconocida para mí (de ahí mi tardanza en publicar esta semana), así que sin más dilación…BANZAI.


En Japón o Nippon como ellos le llaman, las festividades tienen un patrón guiado por el cambio en las estaciones lo cual ya me resulta fascinante. No hay motivos religiosos sino estacionales para celebrar los matrsuri. Como por ejemplo, el hanami (mi favorito): un gran picnic bajo los cerezos japonense llamados sakura o la fiesta del crisantemos de dieciséis pétalos (la insignia del emperador).



Nebuta Matsuri

O el Doya Doya Matsuri, un desfile de gente medio desnuda en el frío invierno, por no hablar del Yuki Matsuri en la nieve de Sapporo. En cierta forma, me recuerda a cuando comíamos solo lo que el campo nos proporcionaba en función del mes y no nos dejábamos engañar por el caprichoso mercado de la vida “sana”.

Hay otra cosa que me fascina de Japón, la educación llevada a los extremos más cotidianos. Recientemente he estado teniendo contacto con el país nórdico por excelencia y ya no sé si es que los únicos que no cuidamos los modales y la educación somos los españoles o es que ellos nos llevan años de ventaja en eso de la cortesía. Aún con todo ello, ¿os imagináis a un japonés farfullando guarradas en una cama? Yo no, no después de haber leído que es impensable hablar igual a amigos, padres, mucho menos al emperador. Los protocolos me fascinan y la casa real inglesa llegó a impresionarme en su día, pero la cultura japonesa, sus ritos, son la cúspide de lo protocolario.



Por lo poco que he leído aún, hay algo que me llama enormemente la atención y son las falsas creencias que tenemos los occidentales de los países asiáticos. Me conmueve como creemos que quienes hacen perfectas imitaciones son los chinos cuando, leyendo, me entero que quien puso al país el nombre de El País del Sol Naciente fueron los chinos pues veían cada día salir el Sol por el lado de Japón. Por no hablar que la base del alfabeto japonés es el chino, aunque más tarde, los japoneses decidiesen que necesitaban más símbolos y un abecedario de sílabas para construir sus palabras. Lo cierto pues, es que la competencia entre los dos países está más en la mente de los occidentales que en la cultura oriental pues ambos países se beneficias mutuamente de amplios rasgos culturales, aunque cada uno lo moldee a su manera. 

Kioto. Una de las antiguas capitales de Japón.

Es siempre fascinante descubrir formas de vivir diferentes y yo, tengo que seguir leyendo sobre formas de vida muy dispares a la mía para encontrar pinceladas de perfección que hayan de mi forma de vivir la mejor para llenar mi alma que siente hambre por amor a la curiosidad.

Itte kimasu.
Besitos, M'

domingo, 30 de abril de 2017

El arte de amar la moda

Hoy tarde, aunque aún llegue a dedicaros algunas palabras que os hagan sonreír. Para terminar con la semana de la moda en mi blog, os quiero enseñar algunas extravagancias que a mí me enamoran, algunas piezas que demuestran que la moda es personalidad y nada más, en todas sus vertientes.

Solo un post con algunas piezas que un día serán de coleccionista, piezas que los grandes de la moda idearon en sus estudios año atrás para que nosotros los pongamos lucir en la versión más original o en una low cost que estará disponible en alguna tienda de Zara en el centro de Barcelona, bienvenidos al mundo de la moda como lo entiendo yo…una forma de hacer arte.

Bimba y Lola

Mango

Dihn Van

Dolce & Gabbana


Besitos, M'

jueves, 27 de abril de 2017

Fucsia, salmón, frambuesa y rosa pastel

Os traigo una nueva entrada, un nuevo escrito que hable sobre esos pequeños espacios que dedico de vez en cuanto para hablar de mi gran pasión, la moda. Demasiadas revistas han bautizado ya el rosa para invadir nuestro armario esta primavera y dar la bienvenida, a todo color, al verano que parece que volverá a batir récords de temperatura. Pero, como es sabido, no todo el mundo es un amante -como lo soy yo- de un color con tantos prejuicios encima como es el rosa. 


Para esas personas, sólo quiero recordar que los colores están para jugar con ellos: que el rosa esté de moda no quiere decir que debamos llevarlo cada día en monocromo ni qué, quien tenga un estilo definido deba cambiar de color con cada cambio de estación. Por ello, como siempre, las biblias de la moda son solo sugerencias, no imposiciones. Disfruten de la libertad que eso nos da y como siempre, ¡bienvenidos a casa!

No quiero enrollarme con especificaciones técnicas, así que brevemente deciros que si sabemos que el rosa surge de la combinación del rojo y el blanco nos sirve como primera base para entender que el rojo y el rosa si casan. Además, están muy de moda entre las pasarelas de la última temporada, un pantalón rosa fluido con tejido vaporoso y una sencilla camiseta roja dirá un hola al color block y con accesorios en nude son estilismos muy rompedores que fragmentan la cotidianidad de un día grisáceo en pleno mes de abril. Sin más, mis favoritos para ser combinados con tonos nude para ser elegante, rojo para ser rompedor y blanco para cada día:








Estas piezas son muy fácilmente combinables no solo con un pantalón blanco pitillo en el caso del top lencero rosa pastel sino también con un pantalón con un tejido más fino (de hilo o gasa) en color rosa. Por lo que hace al vestido de Zara cuya manga con volantes podéis ver en la foto, recomiendo combinarlo con unos zapatos con plataforma blanca (de los que llevamos el verano pasado) o con unos zapatos tipo pala (muy de moda esta temporada, sin son con pelo, mejor).

Además, para quien no quiera looks tan llamativos con colores rosas en alguno de sus elementos principales, puede optar por escoger accesorios en este color, sea cual sea su tono como el bolso de Zara que ya habéis visto arriba:





No necesariamente en bolsos, sino que también podéis poneros un complemento de quita y pon como unas gafas tipo aviador con cristales rosas (en mango los hay también en amarillo) o con una gorra sencilla rosa chicle como la de Zara. Si tiráis por los bolsos, que sean pequeños, para poner lo básico y no cargar el look (con alguna pieza decorativa con motivo frutal tiene premio pues está de moda, ya sea en cerrojos media naranja o en pins), y si preferís los zapatos para dar énfasis en los pies:






















 2 recomendaciones para zapatos: o llamativas como las palas con motivos florales en rosa y rojo o estos increíbles mocasines con un estilo un tanto japonés.

Por lo contrario, zuecos en rosa quartz de terciopelo o sandalia plana en color frambuesa. Además, hay un intermedio, estos zuecos de Mango con flecos discretos pero elegantes que combinan de forma muy fácil con un pantalón blanco y una camiseta azul marino. 

Además de con blancos, rojos y negros (pero sólo el caso del rosa fucsia), los azules -el ultramarino o el marino más tradicional- combinan también muy bien con este color, igual que una sobre camisa verde militar es fácilmente combinable si la ponemos al lado de una camiseta frambuesa muy simple y unos jeans, conjunto perfecto para el día a día.

Espero que este rápido repaso por el color de la primavera os de ideas y que pongáis color a unos armarios demasiado negros, azules oscuros y marrones. ¡Feliz día a los que juegan con los colores a sin perder su identidad por el camino! Y antes de terminar, un detalle para los chicos, el rosa no entiende de género.


















Besitos, M' ¿Nos vemos el domingo?

domingo, 23 de abril de 2017

Cuando leer está de moda y las rosas son amor solidificado

Libros, las aventuras más maravillosas que tendremos están entre esas páginas que abres con ilusión cuando sentada en la cama te preguntas que será de la vida de los personajes que en ella aparecen, cuáles serán las vidas que habrá creado el codicioso escritor y cuál será el devenir de su final cuando cierres la contraportada.

Rosas, esa fragancia y esos colores que rojos significan amor eterno, que rosas son amor, pero del light y que amarillas no traen nada bueno, aunque sea la mejor fragancia que se haya colado jamás por tus fosas nasales. Guardo la rosa de nuestro pasado Sant Jordi esperando que esta vez vuelvas a tocar mi puerta con una de ellas en la mano, pero siendo el segundo… quien sabe ya si será un solo día más.

Rosas y libros: las tradiciones cansan, pero tienen algo tan de los tiempos modernos, tan sólido, tan anclado a nuestro ADN que cada año volvemos a ellas como si fueran lo más fantástico y novedoso de nuestros días.

Para mí, es un hecho que deberíamos de mantener las tradiciones por muy pesada que se nos hagan año a año, pero si bien es cierto que me gustan también creo que deben evolucionar, como todo. Que deben ecribir su historia y dejar que el tiempo las actualice haciendo que hoy, los hombres regalen libros y las mujeres rosas mientras las mujeres regalan libros y los hombres rosas.



El amor y la cultura, el sentimiento y la inquietud por el saber los deberíamos fomentar cada día sin sexo o credo que se nos ponga por delante. Así que, matemos al dragón, dejemos que de su sangre salgan rosas que simbolicen el amor -al menos el de hoy- y regalemos después buenas historias que podamos contar a los que vengan.

Por un día encantador 
que implica mis dos cosas preferidas
 en el mundo: flores y libros.
Muchos besos, M’


miércoles, 19 de abril de 2017

El amor sin fronteras

Hoy no hay palabras bonitas, solo crudeza, solo realidad chocando contra la verdad que construirnos un día y que hoy se destruye. Me parte el alma, siento mi corazón haciéndose pedazos cuando escucho como tus lágrimas resbalan sobre mi ropa a los pies de la cama.


Sí, hay algo peor que qué te rompan el corazón, que se lo rompan a quien amaréis incondicionalmente por sobre de las barreras del tiempo y la racionalidad. Joder…llegas y sólo quiero abrazarte, ayer te oí hablar a través del teléfono y conseguí retener las lágrimas hasta que colgamos, pero sé que hoy no podré.

Te sientas al borde de la cama e intento abrazarte, y aunque sabes que vas a explotar en lágrimas de dolor me permites que te rodee con los brazos. Me acerco a ti y te acaricio la espalda mientras veo cómo te rompes en pedazos, joder tu solías ser el de hielo en casa y hoy…no puedo verte así y las lágrimas me atraviesan la cara cayendo sobre tu cuello.

Lo sabes, sabes que estoy llorando y un quejido desde el fondo del corazón se te escapa por la boca. Me pides que no llore y yo solo puedo estrujarme el corazón para intentar -por una vez- ser yo la fuerte. 

Te escucho, intento entender y cuando creo que no podré sentir más dolor por ti, me dices que no entiendes como se puede amar tanto a alguien y aun así romperle. Sí, lo sé. Has jugado y ahora ya no hay marcha atrás, acabas de entrar en el mundo del amor, un juego solo apto para vencedores. Ahora no entiendes porque seguimos jugando, porque seguimos haciendo girar la ruleta, enamorándonos en cada esquina de la ciudad. Pero todos sabemos que no hay partida más adictiva que la que ofrece el amor.

Cuatro palabras mal dichas salen de entre mis labios mientras mi lengua intenta recuperar la cordura y me acojona pensar que el amor deje de ser para ti el maravilloso y tedioso perfume que es para mí, ese estado al que te vuelves un neurótico por tener, que te llena cuando lo cuidas y te vacía sin aviso.

Extrañar será ahora tu pan de cada día, la confusión son solo los entrantes y es posible que la tristeza te invada durante el primer plato. Pero te prometo, que cuando termines el segundo plato entenderás porque el postre es el último plato de una buena cena junto al amor. Que el mundo se abre a tus pies para que saltes a él y te rompan el corazón diez veces más solo para que media vez más sientas lo que ahora crees que jamás volverás a sentir en la vida.






Te juro que se pasa Shiro.
A quienes lloraron su primer amor.

Besitos, M.


Fugaz modernidad

Antes de hablar sobre lo que hoy me concierne quiero contaros algunos cambios que tendrán lugar en el blog: cada jueves, tendréis nueva entrada porque me apetece, porque me despeja y porque quiero ofrecer una rutina en este caos. Además, tendréis algunas entradas cortas y esporádicas los domingos sobre pequeñas cosas que no quiero dejar de hablar como noticias que llaman la atención, moda o pinceladas de algún tema que será desarrollado con posteridad. Ahora sí, bienvenidos.



Me encuentro en una época, en un entorno cambiante, que va radicalizándose día a día y en medio del caos que construimos con ganas, me pregunto cómo nos condiciona la fugacidad en la que vivimos a nuestras relaciones más íntimas, las que escogemos, las que disfrutamos.
Quien hace tiempo que me lee sabe que este es no solo un tema que me preocupa, sino que es un tema recurrente entre mis publicaciones. Mantener una relación nunca fue fácil, no es nada nuevo, lo que sí es nuevo es que ahora en lugar de aguantar y seguir decidamos pasar a lo próximo esperando entusiastas que vendrá ahora. Aún más, ahora ya pactamos al inicio las vías de escape más sencillas que se pronunciaron para poder pasar a algo más interesante que lo que tenemos entre manos.

Nos hemos educado en el sistema del entretenimiento absoluto, dónde el hedonismo de uno mismo pasa por encima de todo lo demás. Es muy fácil materializar ese hedonismo cuando tenemos cada vez más opciones, más oportunidades, pero en un lugar en el que nadie nos ha enseñado como se gestionan esa libertad de escoger entre múltiples caminos, básicamente porque dudo que nadie sepa cómo se gestiona la libertad cuando hablamos de sentimientos.

Cuando pienso en lo fuerte que intentamos que las cosas nos salgan bien, cuando pienso en todas las veces que fracasamos y nos sentimos terriblemente mal, patéticos, fracasados por no haber sido capaces de mantener una relación caigo en la cuenta de la presión que aplicamos sobre nuestros sentimientos. ¿Será por eso que solo amamos sin frenos la primera vez?

Lo que quiero decir es que: queremos relaciones largas, duraderas y estables creando recuerdos de soltero (que dicen son los mejores), queremos sentir la máxima expresión de amor cada día sin que un día vaya a menos, lo queremos todo, después no queremos nada y hay un momento que dejamos de saber que queremos. Y encima, no rechistamos, no hablamos, no nos comunicamos, preferimos pasar a lo siguiente ¿qué somos, amorfos?

A los que hicieron largos viajes 
para reencontrarse con sus seres queridos.

Besitos, 
M.