martes, 21 de febrero de 2017

Crear recuerdos de soltero

El amor, ese sentimiento desordenado, líquido, esa forma de hacer arte que nos cuesta tanto mantener hoy. El amor, ese constructo social que vive en cada uno de nosotros esperando para ser liberado. Hoy, vien una terturlia sobre el amor se mencionó el concepto "amor normal", el amor de estar por casa, ese en el que enseñar lo malo y tu cotidianidad está permitido...al amor de casa le abro la puerta cuando apareces tú.

Los recuerdos se amontonan dentro del líquido que permite a mi cerebro desliarse con tranquilidad cuando contoneo la cabeza para ver si me saco de encima las ganas de tenerte ¿Cuánto hace que empezamos, nu año y poco? Es gracioso porque a ti te parece poco tiempo y a mí me parece que mucho hemos hecho ya aguantándonos una parte de la eternidad.

Mi abuela se estaría riendo a kilómetros de distancia si le contase las dudas que caminan por mi mente y los problemas que se generan en mi relación cuando una de las partes está en discordancia con la otra. Quizás ella me esté diciendo todo el tiempo, sin palabras, que hoy más que nunca el amor es una construcción social que va variando con el tiempo; que por tanto es por eso que no puede entender mis dudas y yo no concibo los momentos que aguantó los años que duró su matrimonio.

Su fotografía de cuando era joven reposa a mi izquierda y cuando miro a ese rostro sereno me cuesta no recordar que, pese a su felicidad dentro de la institución del matrimonio, sus mejores recuerdos se encuentran en su época de soltera. Es más, le he hecho mil trquiñuelas preguntando la historia de su vida un millar de veces y esa parte es de las pocas que nunca cambian, la mejor época la recuerdo de soltera. Es curioso pensar en alguien más feliz soltera que casada en una época donde no estar casado -y más siendo mujer- era ser diferente.



Cread recuerdos de soltero, no sabemos si han/son/serán los mejores.

Escrito el 18 por la mañana.
Besitos breves, M'


domingo, 12 de febrero de 2017

El dinero del s.XXI

¿Habéis visto Blade Runner? El sábado me senté junto con la dormilona de la casa y Anny a entrar en calor y ver como una película cuanto menos siniestra pasaba ante mis ojos. Le falta luz, no sé si alguien lo ha dicho ya, pero le falta luz eléctrica y un clima menos lluvioso, menos Londres. Por lo demás, merece la pena verla, habla del dinero del siglo XXI (entre otros), a lo que a nosotros nos gusta llamar tiempo.


Hoy, quien dispone de dinero puede que disponga también de tiempo. Pero no siempre es así, la híper-modernidad nos ha conducido a tener tan poco tiempo que ese parámetro empieza a ser valioso para nosotros y por ello, empieza a valer dinero. Pensemos en los ejemplos más cotidianos:

En los setentas, los electrodomésticos parecían haber solucionado el problema del tiempo. Conseguimos robarle minutos al creador de sgundos y vivimos tan felices algunos años ¿Se han visto ahora? La mayoria nos cuesta encontrar un momento para sacar las cosas del lavavajillas o poner la lavadora. Lo que antes era robarle minutos al tiempo, ahora se ha convertido en una tarea más que nos acorta el día. 


Parece que nos pasemos el día robando tiempo al tiempo, mientras el tiempo nos roba tiempo a nosotros. Escribir cartas era lento y tedioso, mas enviarlas era solo un paso más. Ahora, enviar un correo electrónico que es instantáneo se nos hace pesado; sino, pensad cuantos mails habéis eliminado sin leer siquiera qué ponia en ellos.

Necesitaríamos una vida extra, paralela a la que llevamos, si quisiéramos respnder con la amabilidad que todo el mundo cree merecer los WhatsApps de un grupo ¿Cuantos grupos tenéis? Cada vez más, seguro. Ahora tenemos grupos en Snapchat, en Instagram y en Facebook y al final del día, nos falta tiempo para revisarlos todos.


¿Es tiempo lo que nos falta o es que hacemos un mal uso del tiempo qué tenemos? No sé, pero yo me levanto cada día una hora antes de lo que debería para poder llegar a mi destino media hora antes de la hora que me toca y así poder leer veinte minutos cada mañana mientras me tomo el café. No sé si estaremos usando mal el tiempo, pero tengo que buscar excusas que antes encontraba por todas partes para leer; entre ellas, ir a la piscina en bus. Sí, tardo casi veinte minutos más, pero tengo veinte minutos para leer. 

No sé, pero al final creo que le seguimos intentando robar tiempo al tiempo mientras pretendemos tener una migajas más del tiempo que nunca tuvimos.

A los que estiran el tiempo.
Maravillosa semana.
Besitos, M'


domingo, 5 de febrero de 2017

Alma acristalada

He empezado a dormir en medio de la cama de matrimonio que comparto con mi sombra, pues hace mucho que no la comparto con nadie.



La forma de mi cuerpo emipeza a dibujarse sobre el colchón y mis músculos han encontrado el rincón perfecto donde descansar, el lugar que mejor se amolda a mi corazón resulta que ha estado cada noche bajo mi ser.


En medio de esta gran página en blanco es donde se me pasan por la cabeza las historias más dispares y las ideas más prohibidas. Esas ideas que no debería contar a nadie y que a veces se me olvidan.





Esa transparencia, ese cristal por el que puedes ver a través, dicen que es mi alma. Esa virtud para algunos y esa putada para mí es lo que hace que en ocasiones olvide que la locura que cada uno lleva dentro es mejor no compartirla, que deberíamos guardarnos secretos en nuestra cajón más alto y que cuando cuentas todo lo que sientes gramo a gramo de amor, no siempre tienes ni que ser correspondido ni pretender que alguien intente entender tu locura.

Te espero Morfeo, 
Besitos, M'

sábado, 4 de febrero de 2017

En cuarentena

Creo que alguien está pillando anginas y cuando digo alguien me refiero a mí y cuando digo que creo es que ya están aquí invadiendo mi cuello, me dificultan algo tan rutinario como tragar saliva y solo el té con miel y unas mierdas naturales que me tomo cuatro veces al día parecen calmar algo que a todos se nos ha colado dentro en alguna ocasión.  Una cosita de nada, hoy se opera a corazón abierto pero las anginas o la fiebre...tienes que pasarlas, ¿en qué coño estamos invirtiendo?



Me quedan algunos apuntes qué archivar en lo que simbolizará el final del primer semestre y el inicio del segundo, aunque aún no recen todas las notas en nuestro expediente nuestra alma parece intacta tras un mes que para los estudiantes no es mes. Es como "un algo" abstracto donde no parecen avanzar los días y las noches se hacen largas. pero tampoco podemos quejarnos, estamos teniendo unos años maravillosos, que nadie nos podrá quitar y qué recordaremos lo que nos quede de vida, ¿puede la universidad ser eterna?

No tengo demasiado que decir hoy, estar enfermo es una de esas cosas que no soporto y eso me hace estar nerviosa e impaciente. Me tomo todo lo que se me ponga por delante para hacer correr a mi cuerpo en dirección a la salida que dá al mundo de los sanos y me aíslo para que nadie pille la mierda que llevo encima. 

¿Sabéis esa gente asquerosa que no se acerca a un crio para no pillar algo? Sí, esa gente odiosa que si estás enfermo hace que te alejes medio metro de su boca para no contagiarse; ¡que sí hombre! Esa gente despreciable que solo abrazaría a su abuela si estuviera enferma. Bienvenidos, porque esa soy yo.

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Mis compañeras de piso se estarían riendo como si no hubiera mañana al leer esto, porque el estado de cuarentena es algo que tiene lugar en casa cuando alguien enferma, lo mío es bulling a otro nivel. Porque, amigos, sin salud, poco se puede hacer en esta vida.

No enferméis que os perdéis lo bueno del mundo.
Drogándome y por ello feliz, M'.


viernes, 3 de febrero de 2017

Este rollo que yo tengo

Quedan dos días, dos días y empezaremos de nuevo. Así que ahora toca organizar el calendario de comidas de la semana que viene, esperar lo mejor de las nuevas materias y decidir en qué vamos a ocupar los últimos días que le estamos robando al tiempo. Mientras, disfruten como yo lo he hecho de estos cuatro días de vacaciones en Mallorca.


Llegamos unos cuarenta minutos antes de que la puerta de embarque apareciese en la pantalla... ¡empezamos bien! Buscamos un lugar para esperar que el tiempo pase y nos dejamos timar por los precios del aeropuerto de ida y de vuelta. Tras una hora de retraso por obras en el aeropuerto...que bien las podrían hacer de noche, hemos llegado.






















Comemos a eso de las cuatro de la tarde, aunque todo sea más natural que en cualquier otro sitio y la ciudad que prometemos, la ciudad que le da nombre a la isla porque a alguien le dio la gana...tampoco es para tanto. Pero eso los de pueblo ya lo sabíamos, jugamos con esa ventaja.

















Una visita a un castillo que es solo muralla y iglesia, otra a un castillo por el que hay que pagar, dos vueltas al paseo marítimo, un kebab en casa de alguien alemán, un brunch en el lugar ideal y estamos listos para la noche más rara, culturalmente hablando, que habrán vivido los que hoy ya son uno más en mi casa.








Sobrevivan al mundo y háganlo con gracia.
Besitos, M'