miércoles, 12 de abril de 2017

La amante del verano

La brisa corre, acaricia nuestros brazos ¿La habéis sentido ya? Estoy de vacaciones en la casa de mis padres y cuesta creer como echamos de menos la tranquilidad de nuestro hogar cuando estamos lejos de él. Ahora que estoy tan cerca del mal...pero el BUEN MAR, me siento a escribiros Una de bañadores porque en dos meses: ¡Será Verano! WELL-come.


El Sol sale, yo hago la cama sólo porque estoy de invitada y mi diosa viene a incitarme a desayunar creps con fresas y chocolate, ¡qué empiece la operación bikini! Menuda chorrada: el verano es la mejor época del año para salir, dejar que te llenen las piernas con fresca cerveza en fiestas, comer granizados de mil sabores y helados de dos mil colores.


Verano, la época de comer a las cuatro y cenar a las once al fresco del tiempo, mientras ves las estrellas: tendidos sobre el colchón de una piscina y esperas a que alguien te salpique con el agua que se ha ido calentando durante el día.

Son los tres meses más tediosos si tienes que trabajar o estudiar y aun así, el calor te obliga a salir de casa, a disfrutar con los que quieres. Y cuando va escondiéndose la caprichosa estrella que nos ilumina, a los que nos gustar leer podemos tendernos debajo de un almendro a leer los dos mil libros que compramos en invierno y que nunca creímos tener tiempo para leer. 

¿Sabéis qué? Adoro el invierno, sí, sí, el invierno, sus abrigos, sus mantas, sus pelis, sus abrazos sin quedarte pegado. Pero incluso la esposa del invierno pone los cuernos a su estación favorita con el verano, porque tiene algo especial, algo que me hace sentir el @sza_sza_szu de nuevo y las ganas de volver a ser: la enamorada del invierno en septiembre.

Para los que el verano no es su estación favorita yo les recomiendo usar mi relga de oro para cuando tienes que hacer algo que no te gusta o enfrentarte a algo para lo que no te crees preparado: ir lo más elegante y presentable posible, sentire bonita, sexy con o sin ropa y sobre todo, ser. Porque si no sale bien, siempre podrás decir qué aun así ibas monísima.


Por ello, dos bañadores: uno elegante de Zara y otro divertido de Calzedonia, ¡qué más queríes! ¿Dos opciones? Ir todo el día en bañador y cualquier short deshilachado o falda vaquera y sino, haceros con un vestido largo, lo más playero posible, uno que grite hacer chill, de esos de hacer mojitos y daiquiris, de esos de sentir... que en breves será verano.











A los que el trabajo se los está cominedo
pero que encontrarán la salida
que da al verano.

Con cariño, besitos,

M.